

VersĂculo BĂblico
Bendito el hombre que confĂa en el SEĂ‘OR, y cuya confianza es el SEĂ‘OR. Será como un árbol plantado junto a las aguas y que extiende sus raĂces a la corriente. No temerá cuando venga el calor, sino que sus hojas estarán verdes. En el año de sequĂa no se inquietará ni dejará de dar fruto. — JeremĂas 17:7-8
Meditacion de hoy!
“Dame, hijo mĂo, tu corazĂłn,
Y miren tus ojos por mis caminos”.
Proverbios 23:26RVR1960 26 Dame, hijo mío, tu corazón, Y miren tus ojos por mis caminos. NTV 26 Oh, hijo mío, dame tu corazón; que tus ojos se deleiten en seguir mis caminos.
Cuando Dios pide que le des tu corazón, es porque El sabe que necesita estar guardado en un lugar seguro, para cuidarlo y protegerlo del mal. El corazón es engañoso y te hace pensar que puedes hacer las cosas por ti mismo, sin necesidad de tomar en cuenta a Dios; pero eso es un error.
Dale a Dios tu corazón y de esa manera podrán tus ojos mirar por Sus caminos.
Escuela Sabática
Los escritos proféticos [ID:1790416169564]
LecciĂłn 06: Para el 07.11.26
Citas de Elena de White
“Los ministros de Cristo deben poseer refinamiento. Deben descartarse todos los modales, actitudes y gestos toscos, y deben fomentar en sĂ mismos una humilde dignidad de porte.”--- Elena de White —








