Escuela Sabática

CONTENIDO
DOMINGO — La Comunicación En El Edén
MARTES — Dios Busca a La Humanidad
MIERCOLES — Expulsados Del Jardín
JUEVES — El Pueblo Vocero De Dios
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA
Génesis 1:27-28
Génesis 3:1-8
RVR1960
27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. 28 Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.
NTV
27 Así que Dios creó a los seres humanos a su propia imagen. A imagen de Dios los creó; hombre y mujer los creó. 28 Luego Dios los bendijo con las siguientes palabras: «Sean fructíferos y multiplíquense. Llenen la tierra y gobiernen sobre ella. Reinen sobre los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que corren por el suelo».
Lucas 15:11-32
RVR1960
1 Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?
2 Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer;
3 pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis.
4 Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis;
5 sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal.
6 Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.
7 Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales.
8 Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto.
NTV
1 La serpiente era el más astuto de todos los animales salvajes que el Señor Dios había hecho. Cierto día le preguntó a la mujer: — ¿De veras Dios les dijo que no deben comer del fruto de ninguno de los árboles del huerto?
2 — Claro que podemos comer del fruto de los árboles del huerto — contestó la mujer — .
3 Es solo del fruto del árbol que está en medio del huerto del que no se nos permite comer. Dios dijo: “No deben comerlo, ni siquiera tocarlo; si lo hacen, morirán”.
4 — ¡No morirán! — respondió la serpiente a la mujer — .
5 Dios sabe que, en cuanto coman del fruto, se les abrirán los ojos y serán como Dios, con el conocimiento del bien y del mal.
6 La mujer quedó convencida. Vio que el árbol era hermoso y su fruto parecía delicioso, y quiso la sabiduría que le daría. Así que tomó del fruto y lo comió. Después le dio un poco a su esposo que estaba con ella, y él también comió.
7 En ese momento, se les abrieron los ojos, y de pronto sintieron vergüenza por su desnudez. Entonces cosieron hojas de higuera para cubrirse.
8 Cuando soplaba la brisa fresca de la tarde, el hombre y su esposa oyeron al Señor Dios caminando por el huerto. Así que se escondieron del Señor Dios entre los árboles.
Génesis 3:14-24
RVR1960
11 También dijo: Un hombre tenía dos hijos; 12 y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y les repartió los bienes. 13 No muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente. 14 Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia, y comenzó a faltarle. 15 Y fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió a su hacienda para que apacentase cerdos. 16 Y deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba. 17 Y volviendo en sí, dijo: ! ! Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre! 18 Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. 19 Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros. 20 Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó. 21 Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo. 22 Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies. 23 Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta; 24 porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse. 25 Y su hijo mayor estaba en el campo; y cuando vino, y llegó cerca de la casa, oyó la música y las danzas; 26 y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. 27 Él le dijo: Tu hermano ha venido; y tu padre ha hecho matar el becerro gordo, por haberle recibido bueno y sano. 28 Entonces se enojó, y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase. 29 Mas él, respondiendo, dijo al padre: He aquí, tantos años te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos. 30 Pero cuando vino este tu hijo, que ha consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el becerro gordo. 31 Él entonces le dijo: Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas. 32 Mas era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano era muerto, y ha revivido; se había perdido, y es hallado.
NTV
11 Para ilustrar mejor esa enseñanza, Jesús les contó la siguiente historia: «Un hombre tenía dos hijos. 12 El hijo menor le dijo al padre: “Quiero la parte de mi herencia ahora, antes de que mueras”. Entonces el padre accedió a dividir sus bienes entre sus dos hijos. 13 »Pocos días después, el hijo menor empacó sus pertenencias y se mudó a una tierra distante, donde derrochó todo su dinero en una vida desenfrenada. 14 Al mismo tiempo que se le acabó el dinero, hubo una gran hambruna en todo el país, y él comenzó a morirse de hambre. 15 Convenció a un agricultor local de que lo contratara, y el hombre lo envió al campo para que diera de comer a sus cerdos. 16 El joven llegó a tener tanta hambre que hasta las algarrobas con las que alimentaba a los cerdos le parecían buenas para comer, pero nadie le dio nada. 17 »Cuando finalmente entró en razón, se dijo a sí mismo: “En casa, hasta los jornaleros tienen comida de sobra, ¡y aquí estoy yo, muriéndome de hambre! 18 Volveré a la casa de mi padre y le diré: ‘Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. 19 Ya no soy digno de que me llamen tu hijo. Te ruego que me contrates como jornalero’”. 20 »Entonces regresó a la casa de su padre, y cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio llegar. Lleno de amor y de compasión, corrió hacia su hijo, lo abrazó y lo besó. 21 Su hijo le dijo: “Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de que me llamen tu hijo”. 22 »Sin embargo, su padre dijo a los sirvientes: “Rápido, traigan la mejor túnica que haya en la casa y vístanlo. Consigan un anillo para su dedo y sandalias para sus pies. 23 Maten el ternero que hemos engordado. Tenemos que celebrar con un banquete, 24 porque este hijo mío estaba muerto y ahora ha vuelto a la vida; estaba perdido y ahora ha sido encontrado”. Entonces comenzó la fiesta. 25 »Mientras tanto, el hijo mayor estaba trabajando en el campo. Cuando regresó, oyó el sonido de música y baile en la casa, 26 y preguntó a uno de los sirvientes qué pasaba. 27 “Tu hermano ha vuelto — le dijo — , y tu padre mató el ternero engordado. Celebramos porque llegó a salvo”. 28 »El hermano mayor se enojó y no quiso entrar. Su padre salió y le suplicó que entrara, 29 pero él respondió: “Todos estos años, he trabajado para ti como un burro y nunca me negué a hacer nada de lo que me pediste. Y en todo ese tiempo, no me diste ni un cabrito para festejar con mis amigos. 30 Sin embargo, cuando este hijo tuyo regresa después de haber derrochado tu dinero en prostitutas, ¡matas el ternero engordado para celebrar!”. 31 »Su padre le dijo: “Mira, querido hijo, tú siempre has estado a mi lado y todo lo que tengo es tuyo. 32 Teníamos que celebrar este día feliz. ¡Pues tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida! ¡Estaba perdido y ahora ha sido encontrado!”».
Éxodo 19:16-22
RVR1960
14 Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida.
15 Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; esta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.
16 A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti.
17 Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida.
18 Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo.
19 Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.
20 Y llamó Adán el nombre de su mujer, Eva, por cuanto ella era madre de todos los vivientes.
21 Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió.
22 Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre.
23 Y lo sacó Jehová del huerto de Edén, para que labrase la tierra de que fue tomado.
24 Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida.
NTV
14 Entonces el Señor Dios le dijo a la serpiente: «Por lo que has hecho, eres maldita más que todos los animales, tanto domésticos como salvajes. Andarás sobre tu vientre, arrastrándote por el polvo durante toda tu vida.
15 Y pondré hostilidad entre tú y la mujer, y entre tu descendencia y la descendencia de ella. Su descendiente te golpeará la cabeza, y tú le golpearás el talón».
16 Luego le dijo a la mujer: «Haré más agudo el dolor de tu embarazo, y con dolor darás a luz. Y desearás controlar a tu marido, pero él gobernará sobre ti».
17 Y al hombre le dijo: «Dado que hiciste caso a tu esposa y comiste del fruto del árbol del que te ordené que no comieras, la tierra es maldita por tu culpa. Toda tu vida lucharás para poder vivir de ella.
18 Te producirá espinos y cardos, aunque comerás de sus granos.
19 Con el sudor de tu frente obtendrás alimento para comer hasta que vuelvas a la tierra de la que fuiste formado. Pues fuiste hecho del polvo, y al polvo volverás».
20 Después, el hombre — Adán — le puso a su esposa el nombre Eva, porque ella sería la madre de todos los que viven.
21 Y el Señor Dios hizo ropa de pieles de animales para Adán y su esposa.
22 Luego el Señor Dios dijo: «Miren, los seres humanos se han vuelto como nosotros, con conocimiento del bien y del mal. ¿Y qué ocurrirá si toman el fruto del árbol de la vida y lo comen? ¡Entonces vivirán para siempre! ».
23 Así que el Señor Dios los expulsó del jardín de Edén y envió a Adán a cultivar la tierra de la cual él había sido formado.
24 Después de expulsarlos, el Señor Dios puso querubines poderosos al oriente del jardín de Edén; y colocó una espada de fuego ardiente — que destellaba al moverse de un lado a otro — a fin de custodiar el camino hacia el árbol de la vida.
Juan 10:27-30
RVR1960
16 Aconteció que al tercer día, cuando vino la mañana, vinieron truenos y relámpagos, y espesa nube sobre el monte, y sonido de bocina muy fuerte; y se estremeció todo el pueblo que estaba en el campamento.
17 Y Moisés sacó del campamento al pueblo para recibir a Dios; y se detuvieron al pie del monte.
18 Todo el monte Sinaí humeaba, porque Jehová había descendido sobre él en fuego; y el humo subía como el humo de un horno, y todo el monte se estremecía en gran manera.
19 El sonido de la bocina iba aumentando en extremo; Moisés hablaba, y Dios le respondía con voz tronante.
20 Y descendió Jehová sobre el monte Sinaí, sobre la cumbre del monte; y llamó Jehová a Moisés a la cumbre del monte, y Moisés subió.
21 Y Jehová dijo a Moisés: Desciende, ordena al pueblo que no traspase los límites para ver a Jehová, porque caerá multitud de ellos.
22 Y también que se santifiquen los sacerdotes que se acercan a Jehová, para que Jehová no haga en ellos estrago.
NTV
16 En la mañana del tercer día, retumbaron truenos y destellaron relámpagos, y una nube densa descendió sobre el monte. Se oyó un fuerte y prolongado toque de cuerno de carnero, y todo el pueblo tembló.
17 Moisés llevó a la multitud fuera del campamento para encontrarse con Dios, y todos se pararon al pie de la montaña.
18 El monte Sinaí estaba totalmente cubierto de humo, porque el Señor había descendido sobre él en forma de fuego. Nubes de humo subían al cielo como el humo que sale de un horno de ladrillos, y todo el monte se sacudía violentamente.
19 A medida que el sonido del cuerno de carnero se hacía cada vez más fuerte, Moisés hablaba y Dios le respondía con voz de trueno.
20 El Señor descendió sobre la cumbre del monte Sinaí y llamó a Moisés a la cima. Así que Moisés subió al monte.
21 Entonces el Señor le dijo a Moisés: — Baja de nuevo y advierte al pueblo que no traspase los límites para ver al Señor, porque quien lo haga morirá.
22 Incluso los sacerdotes que se acercan al Señor con regularidad deben purificarse para que el Señor no arremeta contra ellos y los destruya.
RVR1960
27 Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen,
28 y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.
29 Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.
30 Yo y el Padre uno somos.
NTV
27 Mis ovejas escuchan mi voz; yo las conozco, y ellas me siguen.
28 Les doy vida eterna, y nunca perecerán. Nadie puede quitármelas,
29 porque mi Padre me las ha dado, y él es más poderoso que todos. Nadie puede quitarlas de la mano del Padre.
30 El Padre y yo somos uno.
VERSÍCULO DE MEMORIA
Hebreos 1:1-2
RVR1960
1 Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, 2 en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo;
NTV
1 Hace mucho tiempo, Dios habló muchas veces y de diversas maneras a nuestros antepasados por medio de los profetas. 2 Y ahora, en estos últimos días, nos ha hablado por medio de su Hijo. Dios le prometió todo al Hijo como herencia y, mediante el Hijo, creó el universo.
SÁBADO — INTRODUCCIÓN
La tecnología digital nos permite comunicarnos con amigos y familiares que se encuentran en lugares lejanos. Aunque esto es maravilloso, nada es mejor que estar juntos. Algo especial sucede cuando nos reunimos, nos abrazamos y nos comunicamos cara a cara.
Esta semana se nos recordará que los seres humanos fuimos creados para relacionarnos cara a cara con nuestro Creador. Sin embargo, el pecado destruyó hace mucho tiempo esta conexión íntima. Para restaurar esa comunicación con sus amadas criaturas, Dios nos ha hablado de diversas formas. La más reconocida de las interacciones divinas con la humanidad son los portavoces cuidadosamente elegidos, conocidos como profetas, que transmiten sus mensajes. Los mensajes de esos profetas quedaron generalmente registrados en la Biblia, pero no siempre.
El plan de Dios es restaurar su imagen en nosotros, la imagen que el pecado malogró. El plan de salvación consiste precisamente en la restauración que se completará cuando Dios cree un «nuevo cielo y nueva tierra, donde mora la justicia» 2 Pedro 3:13
.
RVR1960
13 Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia.
NTV
13 Pero nosotros esperamos con entusiasmo los cielos nuevos y la tierra nueva que él prometió, un mundo lleno de la justicia de Dios.
Hasta entonces, Dios sigue hablándonos mediante profetas.
Estudia esta semana la lección para prepararte para el sábado, 3 de octubre.
DOMINGO — La Comunicación En El Edén
Génesis 1 y 2 narran la historia de la creación. Dios creó un mundo hermoso y puso en él a Adán y Eva, las obras maestras de la creación. Los seres humanos se diferenciaban de todas las demás criaturas de la tierra porque fueron creados «a imagen de Dios» Génesis 1:27
, algo que solo se dice de ellos y no, por ejemplo, de las aves o de otros animales. Como tales, debían vivir una vida plena y abundante, experimentar el amor en todas sus formas y vivir en comunión con Dios mismo.
RVR1960
27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.
NTV
27 Así que Dios creó a los seres humanos a su propia imagen. A imagen de Dios los creó; hombre y mujer los creó.
Génesis 2:18-23
dice además que Dios creó a Eva para Adán porque vio que «no es bueno que el hombre esté solo» Génesis 2:18
RVR1960
18 Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.
19 Jehová Dios formó, pues, de la tierra toda bestia del campo, y toda ave de los cielos, y las trajo a Adán para que viese cómo las había de llamar; y todo lo que Adán llamó a los animales vivientes, ese es su nombre.
20 Y puso Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo ganado del campo; mas para Adán no se halló ayuda idónea para él.
21 Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras este dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar.
22 Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre.
23 Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; esta será llamada Varona, porque del varón fue tomada.
NTV
18 Después, el Señor Dios dijo: «No es bueno que el hombre esté solo. Haré una ayuda ideal para él».
19 Entonces el Señor Dios formó de la tierra todos los animales salvajes y todas las aves del cielo. Los puso frente al hombre para ver cómo los llamaría, y el hombre escogió un nombre para cada uno de ellos.
20 Puso nombre a todos los animales domésticos, a todas las aves del cielo y a todos los animales salvajes; pero aún no había una ayuda ideal para él.
21 Entonces el Señor Dios hizo que el hombre cayera en un profundo sueño. Mientras el hombre dormía, el Señor Dios le sacó una de sus costillas y cerró la abertura.
22 Entonces el Señor Dios hizo de la costilla a una mujer, y la presentó al hombre.
23 «¡Al fin! — exclamó el hombre — . ¡Esta es hueso de mis huesos y carne de mi carne! Ella será llamada “mujer” porque fue tomada del hombre».
. Desde el principio, pues, los seres humanos fueron creados como seres sociales. Los sociólogos sostienen que la interacción humana provee numerosos beneficios para el bienestar físico y mental, mientras que la soledad resulta mortal.
RVR1960
18 Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.
NTV
18 Después, el Señor Dios dijo: «No es bueno que el hombre esté solo. Haré una ayuda ideal para él».
No es de extrañar, entonces, que después de la creación de Eva, Adán exclamara: «Esta es hueso de mis huesos y carne de mi carne. Esta será llamada “mujer”, porque fue tomada del hombre» Génesis 2:23
La estructura familiar constituida por un hombre y una mujer unidos en matrimonio es la primera institución social que Dios proveyó a los seres humanos para que experimentaran una relación y una comunión Integrales. No es de extrañar, pues, que uno de los principales objetivos de Satanás siempre haya sido destruir la dinámica fundamental de la familia original.
RVR1960
23 Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; esta será llamada Varona, porque del varón fue tomada.
NTV
23 «¡Al fin! — exclamó el hombre — . ¡Esta es hueso de mis huesos y carne de mi carne! Ella será llamada “mujer” porque fue tomada del hombre».
Lee Génesis 1:27-28
Génesis 2:15-17
RVR1960
27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. 28 Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.
NTV
27 Así que Dios creó a los seres humanos a su propia imagen. A imagen de Dios los creó; hombre y mujer los creó. 28 Luego Dios los bendijo con las siguientes palabras: «Sean fructíferos y multiplíquense. Llenen la tierra y gobiernen sobre ella. Reinen sobre los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que corren por el suelo».
Génesis 3:9
RVR1960
15 Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. 16 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; 17 mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.
NTV
15 El Señor Dios puso al hombre en el jardín de Edén para que se ocupara de él y lo custodiara; 16 pero el Señor Dios le advirtió: «Puedes comer libremente del fruto de cualquier árbol del huerto, 17 excepto del árbol del conocimiento del bien y del mal. Si comes de su fruto, sin duda morirás».
RVR1960
9 Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú?
NTV
9 Entonces el Señor Dios llamó al hombre: — ¿Dónde estás?
¿Qué tipo de comunicación existía entre Dios y los seres humanos en el jardín del Edén?
Adán y Eva disfrutaban de una comunión personal con Dios. Como seres inteligentes, podían reunirse con él y escuchar sus instrucciones. Como administradores del maravilloso jardín de Dios, crecían en conocimiento y capacidad mientras cuidaban de la flora y la fauna. Disfrutaban también cada día de un tiempo especial con Dios «a la brisa del atardecer» Génesis 3:8
. El día de reposo en particular, una parte esencial de la actividad creadora de Dios, debía ser un tiempo especialmente dedicado a la comunión entre Dios y sus hijos Génesis 2:2-3
RVR1960
8 Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto.
NTV
8 Cuando soplaba la brisa fresca de la tarde, el hombre y su esposa oyeron al Señor Dios caminando por el huerto. Así que se escondieron del Señor Dios entre los árboles.
Éxodo 20:8-11
RVR1960
2 Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo. 3 Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación.
NTV
2 Cuando llegó el séptimo día, Dios ya había terminado su obra de creación, y descansó de toda su labor. 3 Dios bendijo el séptimo día y lo declaró santo, porque ese fue el día en que descansó de toda su obra de creación.
. En ese día, nuestros primeros padres experimentaban el amor y el cuidado de Dios de una manera especial.
RVR1960
8 Acuérdate del día de reposo para santificarlo. 9 Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; 10 mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. 11 Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó.
NTV
8 »Acuérdate de guardar el día de descanso al mantenerlo santo. 9 Tienes seis días en la semana para hacer tu trabajo habitual, 10 pero el séptimo día es un día de descanso y está dedicado al Señor tu Dios. Ese día, ningún miembro de tu casa hará trabajo alguno. Esto se refiere a ti, a tus hijos e hijas, a tus siervos y siervas, a tus animales y también incluye a los extranjeros que vivan entre ustedes. 11 Pues en seis días el Señor hizo los cielos, la tierra, el mar, y todo lo que hay en ellos; pero el séptimo día descansó. Por eso el Señor bendijo el día de descanso y lo apartó como un día santo.
Hoy, miles de años después del Edén, nos resulta difícil imaginar cómo fue todo antes del pecado. Sin embargo, incluso ahora, ¿cómo nos remite el mundo natural a la creación original de Dios?
LUNES — Escondiéndose De Dios
Puesto que Dios es amor 1 Juan 4:8
, él no crearía «robots» humanos. El amor implica conceder a la persona amada la libertad de elegir. Para poder amar, Adán y Eva tenían que ser creados con libre albedrío. De lo contrario, les sería imposible expresar verdadero amor.
RVR1960
8 El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.
NTV
8 pero el que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor.
Por lo tanto, Adán y Eva tenían la libertad de obedecer o no a su Creador. Esta libertad de elección se hace evidente en la orden de no comer del árbol del conocimiento del bien y del mal, ver Génesis 2:15-17
. ¿Por qué advertirles que no comieran de él si no tenían la libertad de hacerlo?
RVR1960
15 Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. 16 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; 17 mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.
NTV
15 El Señor Dios puso al hombre en el jardín de Edén para que se ocupara de él y lo custodiara; 16 pero el Señor Dios le advirtió: «Puedes comer libremente del fruto de cualquier árbol del huerto, 17 excepto del árbol del conocimiento del bien y del mal. Si comes de su fruto, sin duda morirás».
«Nuestros primeros padres, a pesar de que fueron creados inocentes y santos, no fueron colocados fuera de la posibilidad de pecar. Dios los hizo entes morales libres, capaces de apreciar y comprender la sabiduría y benevolencia de su carácter y la justicia de sus requerimientos, y les dejó plena libertad para prestarle o negarle obediencia. Debían gozar de la comunión de Dios y de los santos ángeles. […] Sin libertad de elección, su obediencia no habría sido voluntaria, sino forzada» (Elena de White, Patriarcas y profetas, pp. 29-30).
¿Por qué Adán y Eva intentaron esconderse de su Creador después de desobedecerlo?
Lee Génesis 3:1-8
compáralo con Jeremías 23:24
RVR1960
1 Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?
2 Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer;
3 pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis.
4 Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis;
5 sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal.
6 Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.
7 Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales.
8 Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto.
NTV
1 La serpiente era el más astuto de todos los animales salvajes que el Señor Dios había hecho. Cierto día le preguntó a la mujer: — ¿De veras Dios les dijo que no deben comer del fruto de ninguno de los árboles del huerto?
2 — Claro que podemos comer del fruto de los árboles del huerto — contestó la mujer — .
3 Es solo del fruto del árbol que está en medio del huerto del que no se nos permite comer. Dios dijo: “No deben comerlo, ni siquiera tocarlo; si lo hacen, morirán”.
4 — ¡No morirán! — respondió la serpiente a la mujer — .
5 Dios sabe que, en cuanto coman del fruto, se les abrirán los ojos y serán como Dios, con el conocimiento del bien y del mal.
6 La mujer quedó convencida. Vio que el árbol era hermoso y su fruto parecía delicioso, y quiso la sabiduría que le daría. Así que tomó del fruto y lo comió. Después le dio un poco a su esposo que estaba con ella, y él también comió.
7 En ese momento, se les abrieron los ojos, y de pronto sintieron vergüenza por su desnudez. Entonces cosieron hojas de higuera para cubrirse.
8 Cuando soplaba la brisa fresca de la tarde, el hombre y su esposa oyeron al Señor Dios caminando por el huerto. Así que se escondieron del Señor Dios entre los árboles.
Hebreos 4:13
RVR1960
24 ¿Se ocultará alguno, dice Jehová, en escondrijos que yo no lo vea? ¿No lleno yo, dice Jehová, el cielo y la tierra?
NTV
24 ¿Puede alguien esconderse de mí en algún lugar secreto? ¿Acaso no estoy en todas partes en los cielos y en la tierra? », dice el Señor.
RVR1960
13 Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.
NTV
13 No hay nada en toda la creación que esté oculto a Dios. Todo está desnudo y expuesto ante sus ojos; y es a él a quien rendimos cuentas.
Génesis 3 describe una escena terrible: la caída de Adán y Eva. Después de la épica conversación entre la serpiente (Satanás) y Eva, nuestros primeros padres fueron tentados a comer del «árbol del conocimiento del bien y del mal», lo cual les estaba prohibido. Satanás utilizó el poder de las palabras, las emociones y las tentaciones placenteras para convencer a Eva, quien a su vez persuadió a Adán de que desobedecieran el mandato de Dios. Eva señaló que el árbol era «bueno para comer», «agradable a los ojos» y «codiciable para alcanzar sabiduría» Génesis 3:6
. La promesa de Satanás de que serían «como Dios, conocedores del bien y del mal» Génesis 3:5
RVR1960
6 Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.
NTV
6 La mujer quedó convencida. Vio que el árbol era hermoso y su fruto parecía delicioso, y quiso la sabiduría que le daría. Así que tomó del fruto y lo comió. Después le dio un poco a su esposo que estaba con ella, y él también comió.
sonaba irresistible.
RVR1960
5 sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal.
NTV
5 Dios sabe que, en cuanto coman del fruto, se les abrirán los ojos y serán como Dios, con el conocimiento del bien y del mal.
En realidad, el discurso de Satanás estaba plagado de falacias. Satanás les ocultó las consecuencias de la desobediencia. Después de desobedecer a Dios, sus ojos se «abrieron» y vieron que estaban «desnudos». La «vestidura» de esplendor y majestad provista por Dios Salmos 104:1-2
, que reflejaba la «imagen» divina, había desaparecido. Ya no estaban cubiertos por lo que Dios les había proporcionado. No es de extrañar que Adán y Eva se escondieran de su Creador (como si fuera realmente posible esconderse de Dios). Intentaron esconderse porque el pecado nos hace sentir culpables y, en consecuencia, rehuir la presencia de Dios.
RVR1960
1 Bendice, alma mía, a Jehová. Jehová Dios mío, mucho te has engrandecido; Te has vestido de gloria y de magnificencia.
2 El que se cubre de luz como de vestidura, Que extiende los cielos como una cortina,
NTV
1 Que todo lo que soy alabe al Señor. ¡Oh Señor mi Dios, eres grandioso! Te has vestido de honor y majestad.
2 Te has envuelto en un manto de luz. Despliegas la cortina de estrellas de los cielos;
¿Te has sentido avergonzado después de pecar y has intentado ocultarte de Dios?
MARTES — Dios Busca a La Humanidad
En Génesis 3:9-10
vemos que Dios tomó la iniciativa de buscar a sus hijos caídos. La pregunta «¿dónde estás?» era retórica, porque Dios sabía lo que Adán y Eva habían hecho y dónde estaban. Sin embargo, el pecado interrumpió la comunicación habitual entre él y la primera pareja humana.
RVR1960
9 Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú?
10 Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí.
NTV
9 Entonces el Señor Dios llamó al hombre: — ¿Dónde estás?
10 El hombre contestó: — Te oí caminando por el huerto, así que me escondí. Tuve miedo porque estaba desnudo.
La preocupación inmediata de Dios era restablecer la comunicación con sus hijos, reunirse con ellos y darles esperanza. De hecho, el verbo hebreo qara’ («llamar»), en Génesis 3:9
, se utiliza a menudo para describir el llamado de Dios para comunicarse con su pueblo.
RVR1960
9 Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú?
NTV
9 Entonces el Señor Dios llamó al hombre: — ¿Dónde estás?
Lee Lucas 15:11-32
RVR1960
11 También dijo: Un hombre tenía dos hijos; 12 y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y les repartió los bienes. 13 No muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente. 14 Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia, y comenzó a faltarle. 15 Y fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió a su hacienda para que apacentase cerdos. 16 Y deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba. 17 Y volviendo en sí, dijo: ! ! Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre! 18 Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. 19 Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros. 20 Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó. 21 Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo. 22 Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies. 23 Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta; 24 porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse. 25 Y su hijo mayor estaba en el campo; y cuando vino, y llegó cerca de la casa, oyó la música y las danzas; 26 y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. 27 Él le dijo: Tu hermano ha venido; y tu padre ha hecho matar el becerro gordo, por haberle recibido bueno y sano. 28 Entonces se enojó, y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase. 29 Mas él, respondiendo, dijo al padre: He aquí, tantos años te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos. 30 Pero cuando vino este tu hijo, que ha consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el becerro gordo. 31 Él entonces le dijo: Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas. 32 Mas era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano era muerto, y ha revivido; se había perdido, y es hallado.
NTV
11 Para ilustrar mejor esa enseñanza, Jesús les contó la siguiente historia: «Un hombre tenía dos hijos. 12 El hijo menor le dijo al padre: “Quiero la parte de mi herencia ahora, antes de que mueras”. Entonces el padre accedió a dividir sus bienes entre sus dos hijos. 13 »Pocos días después, el hijo menor empacó sus pertenencias y se mudó a una tierra distante, donde derrochó todo su dinero en una vida desenfrenada. 14 Al mismo tiempo que se le acabó el dinero, hubo una gran hambruna en todo el país, y él comenzó a morirse de hambre. 15 Convenció a un agricultor local de que lo contratara, y el hombre lo envió al campo para que diera de comer a sus cerdos. 16 El joven llegó a tener tanta hambre que hasta las algarrobas con las que alimentaba a los cerdos le parecían buenas para comer, pero nadie le dio nada. 17 »Cuando finalmente entró en razón, se dijo a sí mismo: “En casa, hasta los jornaleros tienen comida de sobra, ¡y aquí estoy yo, muriéndome de hambre! 18 Volveré a la casa de mi padre y le diré: ‘Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. 19 Ya no soy digno de que me llamen tu hijo. Te ruego que me contrates como jornalero’”. 20 »Entonces regresó a la casa de su padre, y cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio llegar. Lleno de amor y de compasión, corrió hacia su hijo, lo abrazó y lo besó. 21 Su hijo le dijo: “Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de que me llamen tu hijo”. 22 »Sin embargo, su padre dijo a los sirvientes: “Rápido, traigan la mejor túnica que haya en la casa y vístanlo. Consigan un anillo para su dedo y sandalias para sus pies. 23 Maten el ternero que hemos engordado. Tenemos que celebrar con un banquete, 24 porque este hijo mío estaba muerto y ahora ha vuelto a la vida; estaba perdido y ahora ha sido encontrado”. Entonces comenzó la fiesta. 25 »Mientras tanto, el hijo mayor estaba trabajando en el campo. Cuando regresó, oyó el sonido de música y baile en la casa, 26 y preguntó a uno de los sirvientes qué pasaba. 27 “Tu hermano ha vuelto — le dijo — , y tu padre mató el ternero engordado. Celebramos porque llegó a salvo”. 28 »El hermano mayor se enojó y no quiso entrar. Su padre salió y le suplicó que entrara, 29 pero él respondió: “Todos estos años, he trabajado para ti como un burro y nunca me negué a hacer nada de lo que me pediste. Y en todo ese tiempo, no me diste ni un cabrito para festejar con mis amigos. 30 Sin embargo, cuando este hijo tuyo regresa después de haber derrochado tu dinero en prostitutas, ¡matas el ternero engordado para celebrar!”. 31 »Su padre le dijo: “Mira, querido hijo, tú siempre has estado a mi lado y todo lo que tengo es tuyo. 32 Teníamos que celebrar este día feliz. ¡Pues tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida! ¡Estaba perdido y ahora ha sido encontrado!”».
¿Cómo refleja esta parábola lo que sucedió en Génesis 3:9-10
?
RVR1960
9 Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú?
10 Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí.
NTV
9 Entonces el Señor Dios llamó al hombre: — ¿Dónde estás?
10 El hombre contestó: — Te oí caminando por el huerto, así que me escondí. Tuve miedo porque estaba desnudo.
El hecho de que Dios buscara a Adán y Eva revela su amor incondicional por sus hijos. Dios nunca se da por vencido, ver Luc 15
y hace todo lo posible para restablecer su comunión con nosotros, incluso cuando nos ocultamos de él. Antes de la crucifixión de Jesús, cuando Pedro lo negó tres veces, Cristo «se volvió y lo miró» Lucas 22:61
RVR1960
(Mt. 18.
10-14)
1 Se acercaban a Jesús todos los publicanos y pecadores para oírle,
2 y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este a los pecadores recibe, y con ellos come.
3 Entonces él les refirió esta parábola, diciendo:
4 ¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla?
5 Y cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso;
6 y al llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido.
7 Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.
8 ¿O qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una dracma, no enciende la lámpara, y barre la casa, y busca con diligencia hasta encontrarla?
9 Y cuando la encuentra, reúne a sus amigas y vecinas, diciendo: Gozaos conmigo, porque he encontrado la dracma que había perdido.
10 Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.
11 También dijo: Un hombre tenía dos hijos;
12 y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y les repartió los bienes.
13 No muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente.
14 Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia, y comenzó a faltarle.
15 Y fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió a su hacienda para que apacentase cerdos.
16 Y deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba.
17 Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!
18 Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti.
19 Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros.
20 Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó.
21 Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo.
22 Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies.
23 Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta;
24 porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse.
25 Y su hijo mayor estaba en el campo; y cuando vino, y llegó cerca de la casa, oyó la música y las danzas;
26 y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello.
27 Él le dijo: Tu hermano ha venido; y tu padre ha hecho matar el becerro gordo, por haberle recibido bueno y sano.
28 Entonces se enojó, y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase.
29 Mas él, respondiendo, dijo al padre: He aquí, tantos años te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos.
30 Pero cuando vino este tu hijo, que ha consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el becerro gordo.
31 Él entonces le dijo: Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas.
32 Mas era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano era muerto, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Cross referencesLucas 15: 2 : Lc. 5.
29-30.
NTV
1 Los cobradores de impuestos y otros pecadores de mala fama a menudo venían a escuchar las enseñanzas de Jesús.
2 Por eso los fariseos y los maestros de la ley religiosa se quejaban de que Jesús se juntaba con semejantes pecadores, ¡y hasta comía con ellos!
3 Entonces Jesús les contó la siguiente historia:
4 «Si un hombre tiene cien ovejas y una de ellas se pierde, ¿qué hará? ¿No dejará las otras noventa y nueve en el desierto y saldrá a buscar la perdida hasta que la encuentre?
5 Y, cuando la encuentre, la cargará con alegría en sus hombros y la llevará a su casa.
6 Cuando llegue, llamará a sus amigos y vecinos y les dirá: “Alégrense conmigo porque encontré mi oveja perdida”.
7 De la misma manera, ¡hay más alegría en el cielo por un pecador perdido que se arrepiente y regresa a Dios que por noventa y nueve justos que no se extraviaron!
8 »O supongamos que una mujer tiene diez monedas de plata y pierde una. ¿No encenderá una lámpara y barrerá toda la casa y buscará con cuidado hasta que la encuentre?
9 Y, cuando la encuentre, llamará a sus amigos y vecinos y les dirá: “¡Alégrense conmigo porque encontré mi moneda perdida!”.
10 De la misma manera, hay alegría en presencia de los ángeles de Dios cuando un solo pecador se arrepiente».
11 Para ilustrar mejor esa enseñanza, Jesús les contó la siguiente historia: «Un hombre tenía dos hijos.
12 El hijo menor le dijo al padre: “Quiero la parte de mi herencia ahora, antes de que mueras”. Entonces el padre accedió a dividir sus bienes entre sus dos hijos.
13 »Pocos días después, el hijo menor empacó sus pertenencias y se mudó a una tierra distante, donde derrochó todo su dinero en una vida desenfrenada.
14 Al mismo tiempo que se le acabó el dinero, hubo una gran hambruna en todo el país, y él comenzó a morirse de hambre.
15 Convenció a un agricultor local de que lo contratara, y el hombre lo envió al campo para que diera de comer a sus cerdos.
16 El joven llegó a tener tanta hambre que hasta las algarrobas con las que alimentaba a los cerdos le parecían buenas para comer, pero nadie le dio nada.
17 »Cuando finalmente entró en razón, se dijo a sí mismo: “En casa, hasta los jornaleros tienen comida de sobra, ¡y aquí estoy yo, muriéndome de hambre!
18 Volveré a la casa de mi padre y le diré: ‘Padre, he pecado contra el cielo y contra ti.
19 Ya no soy digno de que me llamen tu hijo. Te ruego que me contrates como jornalero’”.
20 »Entonces regresó a la casa de su padre, y cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio llegar. Lleno de amor y de compasión, corrió hacia su hijo, lo abrazó y lo besó.
21 Su hijo le dijo: “Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de que me llamen tu hijo”.
22 »Sin embargo, su padre dijo a los sirvientes: “Rápido, traigan la mejor túnica que haya en la casa y vístanlo. Consigan un anillo para su dedo y sandalias para sus pies.
23 Maten el ternero que hemos engordado. Tenemos que celebrar con un banquete,
24 porque este hijo mío estaba muerto y ahora ha vuelto a la vida; estaba perdido y ahora ha sido encontrado”. Entonces comenzó la fiesta.
25 »Mientras tanto, el hijo mayor estaba trabajando en el campo. Cuando regresó, oyó el sonido de música y baile en la casa,
26 y preguntó a uno de los sirvientes qué pasaba.
27 “Tu hermano ha vuelto — le dijo — , y tu padre mató el ternero engordado. Celebramos porque llegó a salvo”.
28 »El hermano mayor se enojó y no quiso entrar. Su padre salió y le suplicó que entrara,
29 pero él respondió: “Todos estos años, he trabajado para ti como un burro y nunca me negué a hacer nada de lo que me pediste. Y en todo ese tiempo, no me diste ni un cabrito para festejar con mis amigos.
30 Sin embargo, cuando este hijo tuyo regresa después de haber derrochado tu dinero en prostitutas, ¡matas el ternero engordado para celebrar!”.
31 »Su padre le dijo: “Mira, querido hijo, tú siempre has estado a mi lado y todo lo que tengo es tuyo.
32 Teníamos que celebrar este día feliz. ¡Pues tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida! ¡Estaba perdido y ahora ha sido encontrado!”».
Footnotes:
15: 8 En griego diez dracmas. Una dracma equivalía a la paga de una jornada completa de trabajo.
15: 21 Algunos manuscritos agregan Por favor, contrátame como jornalero.
. Incluso sin palabras, «habló» a Pedro y trató de llegar al corazón de su amigo descarriado.
RVR1960
61 Entonces, vuelto el Señor, miró a Pedro; y Pedro se acordó de la palabra del Señor, que le había dicho: Antes que el gallo cante, me negarás tres veces.
NTV
61 En ese momento, el Señor se volvió y miró a Pedro. De repente, las palabras del Señor pasaron rápidamente por la mente de Pedro: «Mañana por la mañana, antes de que cante el gallo, negarás tres veces que me conoces».
Observa en Génesis 3:11-13
cómo el pecado afectó la relación entre Adán y Eva. En lugar de confesar su pecado individual, comenzaron a culpar a otros. Adán culpó a Eva e, indirectamente, a Dios, quien le había dado a Eva. «La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y comí», dijo Génesis 3:12
RVR1960
11 Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol del que yo te mandé no comieses?
12 Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí.
13 Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí.
NTV
11 — ¿Quién te dijo que estabas desnudo? — le preguntó el Señor Dios — . ¿Acaso has comido del fruto del árbol que te ordené que no comieras?
12 El hombre contestó: — La mujer que tú me diste fue quien me dio del fruto, y yo lo comí.
13 Entonces el Señor Dios le preguntó a la mujer: — ¿Qué has hecho? — La serpiente me engañó — contestó ella — . Por eso comí.
. Eva, por su parte, culpó a la serpiente por su desobediencia. «La serpiente me engañó, y comí», fue su excusa Génesis 3:13
RVR1960
12 Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí.
NTV
12 El hombre contestó: — La mujer que tú me diste fue quien me dio del fruto, y yo lo comí.
. Ninguno de los dos, al menos cuando se los confrontó por primera vez con su pecado, reconoció su culpa. ¡Cuán poco ha cambiado esto en seis mil años!
RVR1960
13 Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí.
NTV
13 Entonces el Señor Dios le preguntó a la mujer: — ¿Qué has hecho? — La serpiente me engañó — contestó ella — . Por eso comí.
El pecado ha afectado a todos los seres humanos. El apóstol Pablo describe bien nuestra condición en Romanos 7:15-24
, donde se refiere al dolor resultante de pecar aunque se desea hacer lo correcto: «No entiendo lo que me pasa; porque no hago lo que quiero sino lo que aborrezco» Romanos 7:15
RVR1960
15 Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago.
16 Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley es buena.
17 De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que mora en mí.
18 Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo.
19 Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago.
20 Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí.
21 Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí.
22 Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios;
23 pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.
24 ¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?
NTV
15 Realmente no me entiendo a mí mismo, porque quiero hacer lo que es correcto pero no lo hago. En cambio, hago lo que odio.
16 Pero si yo sé que lo que hago está mal, eso demuestra que estoy de acuerdo con que la ley es buena.
17 Entonces no soy yo el que hace lo que está mal, sino el pecado que vive en mí.
18 Yo sé que en mí, es decir, en mi naturaleza pecaminosa no existe nada bueno. Quiero hacer lo que es correcto, pero no puedo.
19 Quiero hacer lo que es bueno, pero no lo hago. No quiero hacer lo que está mal, pero igual lo hago.
20 Ahora, si hago lo que no quiero hacer, realmente no soy yo el que hace lo que está mal, sino el pecado que vive en mí.
21 He descubierto el siguiente principio de vida: que cuando quiero hacer lo que es correcto, no puedo evitar hacer lo que está mal.
22 Amo la ley de Dios con todo mi corazón,
23 pero hay otro poder dentro de mí que está en guerra con mi mente. Ese poder me esclaviza al pecado que todavía está dentro de mí.
24 ¡Soy un pobre desgraciado! ¿Quién me libertará de esta vida dominada por el pecado y la muerte?
RVR1960
15 Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago.
NTV
15 Realmente no me entiendo a mí mismo, porque quiero hacer lo que es correcto pero no lo hago. En cambio, hago lo que odio.
¿Quién no ha experimentado esta realidad? Lo que Pablo dice es profundo. Todos somos personas quebrantadas que hacemos cosas que sabemos que no debemos hacer.
Nuestra única esperanza, dice Pablo, es la liberación «por nuestro Señor Jesucristo» Romanos 7:25
. Por eso Dios sigue buscándonos para llevarnos a Jesús, el único que puede moldearnos a su imagen y salvarnos de la devastación causada por el pecado.
RVR1960
25 Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado.
NTV
25 ¡Gracias a Dios! La respuesta está en Jesucristo nuestro Señor. Así que ya ven: en mi mente de verdad quiero obedecer la ley de Dios, pero a causa de mi naturaleza pecaminosa, soy esclavo del pecado.
MIERCOLES — Expulsados Del Jardín
Una de las consecuencias más devastadoras del pecado de Adán y de Eva fue la separación de Dios. Fueron expulsados del jardín y ya no pudieron hablar con Dios cara a cara. El profeta Isaías escribió de manera memorable acerca de esta penosa condición humana: «Las iniquidades de ustedes los separaron de su Dios, y sus pecados han hecho que su rostro se oculte de ustedes para no escuchar» Isaías 59:2
.
RVR1960
2 pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír.
NTV
2 Son sus pecados los que los han separado de Dios. A causa de esos pecados, él se alejó y ya no los escuchará.
En realidad, Adán y Eva continuaban siendo hijos de Dios. Sin embargo, el resultado del pecado era inevitable y tuvieron que abandonar el Edén. Nada volvería a ser igual después de su desobediencia.
El pecado ha afectado a la humanidad de muchas maneras, ver Génesis 3:14-24
RVR1960
14 Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida.
15 Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; esta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.
16 A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti.
17 Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida.
18 Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo.
19 Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.
20 Y llamó Adán el nombre de su mujer, Eva, por cuanto ella era madre de todos los vivientes.
21 Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió.
22 Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre.
23 Y lo sacó Jehová del huerto de Edén, para que labrase la tierra de que fue tomado.
24 Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida.
NTV
14 Entonces el Señor Dios le dijo a la serpiente: «Por lo que has hecho, eres maldita más que todos los animales, tanto domésticos como salvajes. Andarás sobre tu vientre, arrastrándote por el polvo durante toda tu vida.
15 Y pondré hostilidad entre tú y la mujer, y entre tu descendencia y la descendencia de ella. Su descendiente te golpeará la cabeza, y tú le golpearás el talón».
16 Luego le dijo a la mujer: «Haré más agudo el dolor de tu embarazo, y con dolor darás a luz. Y desearás controlar a tu marido, pero él gobernará sobre ti».
17 Y al hombre le dijo: «Dado que hiciste caso a tu esposa y comiste del fruto del árbol del que te ordené que no comieras, la tierra es maldita por tu culpa. Toda tu vida lucharás para poder vivir de ella.
18 Te producirá espinos y cardos, aunque comerás de sus granos.
19 Con el sudor de tu frente obtendrás alimento para comer hasta que vuelvas a la tierra de la que fuiste formado. Pues fuiste hecho del polvo, y al polvo volverás».
20 Después, el hombre — Adán — le puso a su esposa el nombre Eva, porque ella sería la madre de todos los que viven.
21 Y el Señor Dios hizo ropa de pieles de animales para Adán y su esposa.
22 Luego el Señor Dios dijo: «Miren, los seres humanos se han vuelto como nosotros, con conocimiento del bien y del mal. ¿Y qué ocurrirá si toman el fruto del árbol de la vida y lo comen? ¡Entonces vivirán para siempre! ».
23 Así que el Señor Dios los expulsó del jardín de Edén y envió a Adán a cultivar la tierra de la cual él había sido formado.
24 Después de expulsarlos, el Señor Dios puso querubines poderosos al oriente del jardín de Edén; y colocó una espada de fuego ardiente — que destellaba al moverse de un lado a otro — a fin de custodiar el camino hacia el árbol de la vida.
¿Cómo ha modificado específicamente nuestra comunicación con Dios? Ver también Éxodo 19:16-22
RVR1960
16 Aconteció que al tercer día, cuando vino la mañana, vinieron truenos y relámpagos, y espesa nube sobre el monte, y sonido de bocina muy fuerte; y se estremeció todo el pueblo que estaba en el campamento.
17 Y Moisés sacó del campamento al pueblo para recibir a Dios; y se detuvieron al pie del monte.
18 Todo el monte Sinaí humeaba, porque Jehová había descendido sobre él en fuego; y el humo subía como el humo de un horno, y todo el monte se estremecía en gran manera.
19 El sonido de la bocina iba aumentando en extremo; Moisés hablaba, y Dios le respondía con voz tronante.
20 Y descendió Jehová sobre el monte Sinaí, sobre la cumbre del monte; y llamó Jehová a Moisés a la cumbre del monte, y Moisés subió.
21 Y Jehová dijo a Moisés: Desciende, ordena al pueblo que no traspase los límites para ver a Jehová, porque caerá multitud de ellos.
22 Y también que se santifiquen los sacerdotes que se acercan a Jehová, para que Jehová no haga en ellos estrago.
NTV
16 En la mañana del tercer día, retumbaron truenos y destellaron relámpagos, y una nube densa descendió sobre el monte. Se oyó un fuerte y prolongado toque de cuerno de carnero, y todo el pueblo tembló.
17 Moisés llevó a la multitud fuera del campamento para encontrarse con Dios, y todos se pararon al pie de la montaña.
18 El monte Sinaí estaba totalmente cubierto de humo, porque el Señor había descendido sobre él en forma de fuego. Nubes de humo subían al cielo como el humo que sale de un horno de ladrillos, y todo el monte se sacudía violentamente.
19 A medida que el sonido del cuerno de carnero se hacía cada vez más fuerte, Moisés hablaba y Dios le respondía con voz de trueno.
20 El Señor descendió sobre la cumbre del monte Sinaí y llamó a Moisés a la cima. Así que Moisés subió al monte.
21 Entonces el Señor le dijo a Moisés: — Baja de nuevo y advierte al pueblo que no traspase los límites para ver al Señor, porque quien lo haga morirá.
22 Incluso los sacerdotes que se acercan al Señor con regularidad deben purificarse para que el Señor no arremeta contra ellos y los destruya.
El pecado cambió por completo la vida humana de maneras que no podemos imaginar, ya que ahora solo conocemos este mundo de pecado en el que vivimos. Debido al pecado, la tierra fue «maldita» y produciría «espinos y cardos». Los seres humanos ahora experimentarían dolor y tendrían que «sudar» para conseguir su alimento, solo para finalmente morir y volver a la tierra. De todos los recordatorios del pecado, la muerte sigue siendo el más poderoso. Al mismo tiempo, debido al pecado perdimos nuestra comunicación directa con Dios.
Sin embargo, se prometió a Adán y Eva una solución para contrarrestar los estragos resultantes del pecado. Aunque nuestros primeros padres no seguirían viendo a Dios ni hablando con él cara a cara, abandonaron el Edén con esperanza para el presente y el futuro. Dios tomó la iniciativa y les explicó su plan de rescate.
Génesis 3:15
, el primer anuncio del evangelio, estaba lleno de esperanza para ellos (y para nosotros), a pesar de lo sucedido. La promesa de un Redentor venidero suscitaría enemistad presente contra el pecado y esperanza de salvación futura para la humanidad. El hecho mismo de que Dios proveyera ropa a Adán y a Eva antes de que abandonaran el Jardín fue un acto simbólico que representaba la futura redención de ellos. La futura muerte y resurrección de Jesús haría posible que la comunión con Dios fuera restaurada Juan 14:1-3
RVR1960
15 Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.
NTV
15 Y pondré hostilidad entre tú y la mujer, y entre tu descendencia y la descendencia de ella. Su descendiente te golpeará la cabeza, y tú le golpearás el talón».
.
RVR1960
1 No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. 2 En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. 3 Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.
NTV
1 »No dejen que el corazón se les llene de angustia; confíen en Dios y confíen también en mí. 2 En el hogar de mi Padre, hay lugar más que suficiente. Si no fuera así, ¿acaso les habría dicho que voy a prepararles un lugar? 3 Cuando todo esté listo, volveré para llevarlos, para que siempre estén conmigo donde yo estoy.
Esto significa que en el Edén mismo, después de la entrada del mal, se dio a la humanidad la esperanza y la promesa de que el problema del pecado finalmente sería resuelto. Tan pronto como surgió el pecado, surgió la promesa de un Salvador.
¿Qué sentiste después de hacer algo malo? ¿Culpa? ¿Vergüenza? ¿Odio contra ti mismo? ¿Cuáles fueron las consecuencias? ¿Cómo impidieron tu confianza en Dios y la promesa del evangelio que renunciaras por completo a la fe?
JUEVES — El Pueblo Vocero De Dios
¿Qué revelan los siguientes textos acerca de cómo ha hablado Dios a la humanidad desde la entrada del pecado?
Lee Hebreos 1:1-2
Romanos 1:19-20
RVR1960
1 Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, 2 en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo;
NTV
1 Hace mucho tiempo, Dios habló muchas veces y de diversas maneras a nuestros antepasados por medio de los profetas. 2 Y ahora, en estos últimos días, nos ha hablado por medio de su Hijo. Dios le prometió todo al Hijo como herencia y, mediante el Hijo, creó el universo.
Números 12:6
RVR1960
19 porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó.
20 Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.
NTV
19 Ellos conocen la verdad acerca de Dios, porque él se la ha hecho evidente.
20 Pues, desde la creación del mundo, todos han visto los cielos y la tierra. Por medio de todo lo que Dios hizo, ellos pueden ver a simple vista las cualidades invisibles de Dios: su poder eterno y su naturaleza divina. Así que no tienen ninguna excusa para no conocer a Dios.
2 Timoteo 3:16-17
RVR1960
6 Y él les dijo: Oíd ahora mis palabras. Cuando haya entre vosotros profeta de Jehová, le apareceré en visión, en sueños hablaré con él.
NTV
6 y el Señor les habló: «Escuchen lo que voy a decir: »Si hubiera profetas entre ustedes, yo, el Señor, me revelaría en visiones; les hablaría en sueños.
Juan 14:7-9
RVR1960
16 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, 17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.
NTV
16 Toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para enseñarnos lo que es verdad y para hacernos ver lo que está mal en nuestra vida. Nos corrige cuando estamos equivocados y nos enseña a hacer lo correcto. 17 Dios la usa para preparar y capacitar a su pueblo para que haga toda buena obra.
Juan 10:27-30
RVR1960
7 Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto.
8 Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta.
9 Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?
NTV
7 Si ustedes realmente me conocieran, también sabrían quién es mi Padre. De ahora en adelante, ya lo conocen y lo han visto.
8 Felipe le dijo: — Señor, muéstranos al Padre y quedaremos conformes.
9 Jesús respondió: — Felipe, ¿he estado con ustedes todo este tiempo, y todavía no sabes quién soy? ¡Los que me han visto a mí han visto al Padre! Entonces, ¿cómo me pides que les muestre al Padre?
RVR1960
27 Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen,
28 y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.
29 Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.
30 Yo y el Padre uno somos.
NTV
27 Mis ovejas escuchan mi voz; yo las conozco, y ellas me siguen.
28 Les doy vida eterna, y nunca perecerán. Nadie puede quitármelas,
29 porque mi Padre me las ha dado, y él es más poderoso que todos. Nadie puede quitarlas de la mano del Padre.
30 El Padre y yo somos uno.
A pesar del pecado, Dios encontró muchas maneras de comunicarse con los seres humanos caídos. Una de ellas es la creación. La naturaleza es una poderosa revelación de sus asombrosas obras. Los científicos se sorprenden por las maravillas de nuestro universo y por la complejidad incluso de la forma de vida más «simple». Sin embargo, la naturaleza también muestra las consecuencias de la caída, entre las que se destaca la muerte como la más terrible de ellas.
Dios ha hablado a la humanidad también por medio de los profetas elegidos por él como sus portavoces. Por ejemplo, habló a Noé, Abraham, Moisés y Daniel revelando su voluntad para su pueblo. En esencia, los mensajes proféticos de Dios son un recordatorio de que él no ha olvidado a sus hijos y sigue a su lado. Y, aunque los mensajes de algunos profetas quedaron registrados en la Biblia, no fue así con los de otros.
No obstante, muchas de las palabras de los profetas fueron comunicadas a través de las Escrituras 2 Timoteo 3:16-17
. La Biblia es una revelación de Dios mismo. Por medio de las palabras registradas en ella aprendemos quién es él, vemos su amor incansable y recibimos su orientación acerca de cómo debemos vivir.
RVR1960
16 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, 17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.
NTV
16 Toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para enseñarnos lo que es verdad y para hacernos ver lo que está mal en nuestra vida. Nos corrige cuando estamos equivocados y nos enseña a hacer lo correcto. 17 Dios la usa para preparar y capacitar a su pueblo para que haga toda buena obra.
Las Escrituras nos revelan, además, quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos. Allí encontramos el propósito de Dios para nuestra vida.
Pero la forma más eficaz en que Dios nos ha hablado es por medio de Jesucristo, quien, por supuesto, se nos revela en la Biblia. Así como Dios buscó a Adán y a Eva en el jardín del Edén, Cristo vino a «buscar y a salvar lo que se había perdido» Lucas 19:10
. «El que me ha visto a mí ha visto al Padre», declaró Jesús Juan 14:9
RVR1960
10 Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.
NTV
10 Pues el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar a los que están perdidos.
. A través de su vida, muerte y resurrección, Cristo cumplió la promesa hecha a Adán y a Eva en el Edén. Él vino y murió en nuestro lugar para que pudiéramos tener vida eterna por medio de él.
RVR1960
9 Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?
NTV
9 Jesús respondió: — Felipe, ¿he estado con ustedes todo este tiempo, y todavía no sabes quién soy? ¡Los que me han visto a mí han visto al Padre! Entonces, ¿cómo me pides que les muestre al Padre?
Después de que Jesús ascendió al cielo, el Espíritu Santo continuó guiándonos «a toda la verdad» y hablándonos de «lo que ha de venir» Juan 16:13
.
RVR1960
13 Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.
NTV
13 Cuando venga el Espíritu de verdad, él los guiará a toda la verdad. Él no hablará por su propia cuenta, sino que les dirá lo que ha oído y les contará lo que sucederá en el futuro.
¿Cuánto consuelo te da saber que Jesús, su amor, su carácter y su sacrificio nos revelan cómo es realmente Dios el Padre?
VIERNES - Elena De White
La comunicación de Dios no se limita a los tiempos bíblicos. Como veremos en las próximas semanas, Dios habla a los seres humanos de manera ininterrumpida y adecuada para cada momento de la historia hasta que Cristo regrese.
Elena de White y su hermana gemela, Elizabeth, nacieron el 26 de noviembre de 1827 en Gorham, Maine, Estados Unidos. Eran las menores de los ocho hijos de Eunice y Robert Harmon. A los pocos años, la familia se mudó a la ciudad de Portland, Maine, donde Robert esperaba expandir su negocio de fabricación de sombreros. A los 9 años, Elena sufrió una lesión que la afectó física, emocional y socialmente. Mientras estaba en un parque cerca de su casa, una compañera de clase enfadada le lanzó una piedra que la hirió en el rostro, dejando a Elena en un estado semiconsciente durante varias semanas. Este accidente puso fin abruptamente a su educación formal y le produjo problemas de salud que la acompañaron a lo largo de su vida. Las lesiones faciales también hicieron que Elena se sintiera acomplejada por su apariencia, lo que limitó su interacción social.
En este contexto de incertidumbre, la joven Elena comenzó a pensar en su destino espiritual. Sentía temor de Dios y se sentía indigna del cielo. Esos sentimientos se intensificaron cuando la familia Harmon aceptó la doctrina millerita del pronto regreso de Jesús. Incluso después de su bautismo por inmersión en la Iglesia Metodista en 1842, Elena no se sentía digna del amor de Dios. Creía que estaba eternamente perdida (Notas biográficas, p. 31; ver también las pp. 22-33).
En medio de estos pensamientos angustiosos, Elena tuvo dos sueños que comenzaron a cambiar su opinión acerca de Dios. Pero no fue hasta que conoció a Levi Stockman, un predicador metodista, cuando comprendió y sintió el amor y la gracia de Dios. Fue como si el Señor le hubiera hablado en medio de su desesperación. «La fe embargaba ahora mi corazón», escribió más tarde. «Sentía un inexplicable amor hacia Dios, y su Espíritu me daba testimonio de que mis pecados estaban perdonados. Cambié la opinión que tenía del Padre. Empecé a considerarlo como un padre bondadoso y tierno más bien que como un severo tirano que fuerza a los hombres a obedecerlo ciegamente. Mi corazón sentía un profundo y ferviente amor hacia él» (Notas biográficas de Elena G. de White, p. 40). Al mismo tiempo, Elena también comprendió la doctrina del «estado de los muertos» y poco a poco asimiló la idea de que no existía un infierno eterno. Su nueva comprensión de Dios y de su amor cambió por completo su actitud. Como aprenderemos cada viernes durante las próximas semanas, Elena de White se enamoró profundamente de Jesús y lo sirvió durante el resto de su vida.
Para conocer más acerca de este tema, lee Notas biográficas de Elena G. de White (Florida: ACES, 2013), pp. 19-63.
Comentarios Elena G.W
Reflejemos a Jesús, “Los de corazón puro reflejarán a Cristo”, 30 de diciembre, p. 370.
Ser semejante a Jesús, “Tiempo para estudiar el Apocalipsis”, 1o de marzo, p. 69.
Repaso de la Lección
LECCIONES DE VIDA - Pr. Robert Costa